Molinillo


La palma tepejolite (chamaedorea oreaphila) se distribuye a lo largo del trayecto tropical de la Sierra Madre Oriental y sus declives costeros. Tradicionalmente ha sido el objeto de estudio de culturas como la totonaca o la nahua, que han curado la tos con sus hojas, y fabricado diferentes utensilios con tallos y raíces. Ejemplo de ello es este molinillo, pretexto inmejorable para introducir el universo tecnológico de pueblos que, sin ser naturales, saben echar mano del mundo que los rodea. Hay que tener presente que soluciones como ésta no son resultado de la mera necesidad ni mucho menos de la casualidad o de la pobreza; al contrario, son evidencia de siglos de experimentación, pues ni todas las palmas tienen la dureza para soportar el calor del chocolate, como tampoco de cualquier tierra se hacen ollas. Es más, si coincidimos en que los frijoles saben diferente si fueron preparados al fogón o en la estufa, deberíamos abrirnos a la posibilidad de que el sabor y la espuma del buen chocolate se deben a la sabia elección de la raíz del tepejolite. Piezas como esta no muestran la ingenuidad el pensamiento indígena, al contrario, evidencian lo ingenuos que somos frente a formas de pensamiento relativamente ajenas al contexto urbano, plástico y digital que caracteriza al mundo moderno. Este no es un molinillo para hacer chocolate, es la solución indígena a un problema intelectual cuya última meta nunca ha sido comer o beber, sino conocer.

 

Mtro. Leopoldo Trejo
Curador- Investigador

 

Nombre: Molinillo

Grupo étnico: Tutunaku/Totonaca

Procedencia: El Tajín, Papantla, Veracruz, México

Técnica: Extraído de una sola pieza

Material: Raíz de tepejilote (chamaedorea oreaphila)

Descripción: Raíz de color verdoso con pintas negras.

Dimensiones: 21.0 cm x 50.0 cm

Este objeto pertenece a la Colección en Acervo de la sala de Costa del Golfo Huasteca y Totonacapan de Etnografía.

  • EM1
    Molinillo. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • EM2
    El otate (Guadua amplexifolia) es un bambú de tallos gruesos y altos, cuya dureza explica su amplia gama de usos, que va desde la construcción de casas hasta la fabricación de objetos rituales. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Pantepec, Puebla, México. 2010.
  • EM3
    Reja de otate que sirve para la preparación de tamales. Debajo de ella hierve el agua cuyo vapor cocerá la masa y la carne de este delicioso platillo. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo, Ceiba Chica, Puebla, México. 2014.
  • EM4
    Cortado en conjuntos de 12 y 13 varitas, la madera de otate se convierte en las flechas que durante los rituales de curación serán lanzadas para abatir a la estrella Venus. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo, Ceiba Chica, Puebla, México. 2012. 
  • EM5
    Los escasos reductos de bosque tropical, comúnmente llamados “monte”, proveen a la población totonaca de una amplia variedad de maderas o “palos” cuyo uso dependerá de su dureza y resistencia. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Ceiba Chica, Puebla, México. 2014.
  • EM6
    Bastones y “palos sembradores” o coas, son dos de los utensilios que con mayor frecuencia se obtienen del “monte” circundante. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Ceiba Chica, Puebla, México. 2013.
  • EM7
    La cría de ganado bovino fomenta la acelerada pérdida de los bosques. Rodeado de pastizal, un viejo tronco sirve de recipiente para que las reses acudan a comer la sal que les hará ganar peso.
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Cañada Colotla, Puebla, México. 2008. 
  • EM8
    El árbol de “morro” tiene una amplia distribución en nuestro país. Aunque sus hojas, raíz y flores tienen diferentes usos medicinales, se le conoce principalmente por su fruto, el cual es frecuentemente convertido en jícaras. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Buena Vista, Puebla, México. 2010.
  • EM9
    En el ámbito ritual, el fruto del “morro” es frecuentemente convertido en sonaja, instrumento musical que entra a escena después de que las ofrendas de comida han sido entregadas y la congregación danza al son del violín y el arpa. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Ceiba Chica, Puebla, México. 2011.
  • EM10
    El conocimiento de las especies permite un juego de sustituciones muy flexible. Al pié de la caja, sosteniendo las velas que alumbran el camino de los difuntos familiares, un tronco de plátano sirve de candelero. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Cañada Colotla, Puebla, México. 2008.
  • EM11
    Con el nombre de “carrizo” o “caña”, los totonacos nombran al instrumento de curación cilíndrico mediante el cual los especialistas extraen de los cuerpos de sus pacientes la “basura” o enfermedad que los aqueja. El “carrizo” es un trozo del tronco del zacate. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Ceiba Chica, Puebla, México. 2003.
  • EM12
    De la planta de maíz se extrae mucho más que el grano. El uso de la hoja, por ejemplo, es emblemático en la preparación de tamales. Por su parte, el olote es utilizado como combustible, alimento para el ganado, papel sanitario o como tapa para botellas. 
    Fotografía: Leopoldo Trejo. Ceiba Chica, Puebla, México, 2013.