Uso ceremonial del jicalpextle entre los zapotecos de Teotitlán del valle, Oaxaca.


El jicalpextle (jícara reluciente) constituye una variedad de jícara adornada, comúnmente denominada “jícara laqueada” que se realiza bajo la técnica de maque o laca(1), lo cual implica que está decorada con motivos fitomorfos, que se pintan sobre fondos coloreados de verde, rojo, negro o amarillo. Tales motivos se observan comúnmente en los jicalpextle utilizados en Teotitlán del Valle,  ubicado al oriente del valle de Oaxaca, comunidad donde se analiza su uso ceremonial. Son adquiridos en Chiapas y Guatemala, lugares en que se fabrican y donde comúnmente los zapotecos del valle peregrinan en visita al Señor de Esquipulas.

En Teotitlán del Valle, el uso del jicalpextle tiene especial relevancia en las fiestas, ya sea del ciclo de la vida (en las bodas sobre todo) y en las fiestas comunales de culto a los santos. Su uso se extiende a diversos grupos étnicos de Chiapas y Oaxaca (zapotecos del Itsmo de Tehuantepec y mixtecos). El uso de estos objetos tiene una carga simbólica, ya que es un distintivo de alta jerarquía o alta distinción de una persona (padrino o compadre).

Al finalizar la celebración de la boda religiosa, cuando la novia es llevada a casa e los padres del novio, se realiza un baile donde las mujeres de la familia del novio y de los padrinos, bailan  portado su traje típico y cargando el jicalpextle, que contienen flores de azúcar blanca, sostenidos en la base con caramelos, es un desplante de gran colorido, pues se baila al son del llamado “Jarabe del Valle”, durante un largo tiempo, al cabo del cual se reparten los dulces a la concurrencia.

Al celebrar el convite de “entrega de la novia” en la casa del novio, los padrinos de casamiento o de velación reciben por parte de la familia del novio comida y bebida en un jicalpextle de considerable tamaño, se sirve una bebida denominada chocolate atole (elaborada con maíz y cacao) que es llevada a la casa de los padrinos donde éstos desarrollan su propia fiesta y ahí es repartido entre sus invitados.

Antes del anochecer, ese mismo día de fiesta, junto con otros regalos, el padrino de confirmación de la novia lleva un baúl, en cuyo interior se coloca un jicalpextle con chocolates y panes, el cual abren los familiares del novio al día siguiente de la celebración, en una ceremonia con tronido de cohetes y al son de la banda de música en medio de la fiesta que continúa en la casa del novio hasta el segundo día de fandango.

En las celebraciones de carácter comunal y religioso, también salen a relucir los jicalpextle. Anteriormente, como lo señala Garnier de Mendoza “los mayordomos de la Virgen de la Natividad ofrecían una fiesta al atardecer del día de la Navidad, la llegada de docenas de señoras con trenzas entretejidas con listones y jixaclpextles (jícaras de laca multicolores) sobre el hombro… para celebrar el nacimiento del Niño Dios” (2007:29).

Otra ocasión vigente del uso del jicalpextle es la celebración de la Semana Santa. Durante el Jueves Santo cuando en procesión se traslada el Santísimo Sacramento (la hostia consagrada) del tabernáculo a un altar diferente; en el trayecto el síndico y el presidente municipal van delante del sacerdote. El primero porta un jicalpextle que contiene flores de bugambilia y hojas de toronjil y el segundo va esparciendo las flores por donde pasa el sacerdote. (Garnier, 2007:68-69).

En la celebración del carnaval, después del Domingo de Pascua, durante cinco días, empezando el lunes y hasta el viernes, cada uno de los cinco barrios que comprende la comunidad, acuden al centro del pueblo, frente al Palacio Municipal un grupo de disfrazados bailan y antes de llegar a la casa del Centurión, prosiguen su danza hasta después de medianoche, son encabezados por una pareja de “viejos”, donde el hombre se viste mujer con traje típico y porta un lujoso jicalpextle que contiene flores de azúcar que reparte entre la concurrencia.

Por otro lado cuando la agrupación de la Danza de la Pluma, culmina la promesa de actuar durante tres años en las celebraciones principales de la comunidad (la Virgen de la Natividad, patrona de la comunidad, la Virgen del Rosario, “La Preciosa Sangre” imagen de Cristo y de la Virgen de Guadalupe), cada danzante es acompañado por mujeres de su familia, quienes portan vestidos típicos y cargan un jicalpextle con flores de azúcar que luego regalan.

En conclusión, los jicalpextle son considerados objetos de lujo, se emplean para obsequiar comidas, frutas o bebidas, como el chocolate atole y el tejate (bebida de maíz hervido con ceniza), a una persona de mucha estima, son un símbolo de distinción. Asimismo, se usa para exaltar los mismos productos que se ofrecen en momentos culminantes de fiesta, tanto familiar como comunal. Las jícaras laqueadas son objetos de gran estima por parte de las familias teotitecas y de otras comunidades del Valle de Oaxaca, pues las guardan, las usan en eventos relevantes y para distinguir a las personas a quienes se les obsequian.

 

Efraín Cortés Ruíz
Curador – Investigador Sala Oaxaca: Pueblos Indios del Sur


Bibliografía

Garnier de Mendoza, Mery Jane, Rituales de armonía. Fiestas en Teotitlán del Valle. Talleres de Transcontinental Reproducciones Fotomecánicas, S.A. de C. V., CONACULTA/ Artes de México, México, 2007.

Mastache Flores, Alba Guadalupe, Elia Nora Morett Sánchez, Entre dos mundos: artesanos y artesanías en Guerrero, Colección Científica, INAH, México, 1997.

Sepúlveda, María Teresa, vocabulario de materias primas, instrumentos de trabajo, procesos técnicos y motivos decorativos en el maque, cuadernos de trabajo, núm. 6, INAH, México, 1978.

 

(1) Para llevar a cabo la técnica del maque “se prepara con aceite de axe, mezclado con aceite de chía y polvo de tepetate; para darle el color rojo, usan bermellón; la decoración casi siempre es floral y se realiza a pincel, usando pinturas preparadas con aceite de chía mezclado con tierras naturales.” (Sepúlveda, 1978:23, citado por Mastache y Moret. 1997:104). En otras palabras “El  maque o laca mexicana es una pasta semilíquida producto de una mezcla de aceites animales y vegetales con tierras naturales; con ella se impermeabilizaban y se decoran múltiples  objetos hechos de madera no resinosa; de cáscara de calabaza, de jícaras y algunos frutos como  el del pochote” (Sepúlveda, 1979:4)

  • JC1
    El jicalpextle (jícara reluciente) constituye una variedad de jícara adornada, comúnmente denominada “jícara laqueada” que se realiza bajo la técnica de maque o laca.
    Archivo Digital MNA. Colecciones Etnográficas.
  • JC2
    Este jicalpextle forma parte de la colección etnográfica que resguarda el MNA, y formaba parte de las colecciones del antiguo Museo Nacional, que se ubicaba en la calle de Moneda. Fue catalogado en el año de 1962.
    Archivo Digital MNA. Colecciones Etnográficas
  • JC3
    Son considerados objetos de lujo, se emplean para obsequiar comidas, frutas o bebidas, como el chocolate atole y el téjate a una persona de mucha estima, son un símbolo de distinción.
    Archivo Digital MNA. Colecciones Etnográficas
  • JC4
    El uso en las bodas es muy común: En la celebración de la boda religiosa, durante la fiesta en casa del novio y cuando la novia es llevada a la casa de los padres del novio.
    Reprografía:  Mery Jane Garnier de Mendoza,, Rituales de armonía. Fiestas en Teotitlán del Valle. CONACULTA/ Artes de México, México, 2007.
  • JC5
    Las mujeres de la familia del novio bailan el llamado “Jarabe del Valle”, portan su traje típico y cargan jicalpextle, que contienen dulces de azúcar blanca, que al cabo del cual se reparten entre la concurrencia.
    Reprografía:  Tomada de Mery Jane Garnier de Mendoza,, Rituales de armonía. Fiestas en Teotitlán del Valle. CONACULTA/ Artes de México, México, 2007.
  • JC6
    En el convite de “entrega de la novia” en la casa del novio, los padrinos de casamiento o de velación reciben un jicalpextle con chocolate atole y es llevado su casa, donde éstos desarrollan su propia fiesta y que ahí sea es repartido a sus invitados.
    Reprografía:  Tomada de Mery Jane Garnier de Mendoza, Rituales de armonía. Fiestas en Teotitlán del Valle. CONACULTA/ Artes de México, México, 2007.
  • JC7
    Después  del Domingo de Pascua, un grupos de disfrazados, encabezados por una pareja de “viejos”, de los cuales el hombre se viste mujer con traje típico porta un lujoso jicalpextle que contiene flores de azúcar que reparte entre la concurrencia.
    Reprografía:  Mery Jane Garnier de Mendoza,, Rituales de armonía. Fiestas en Teotitlán del Valle. CONACULTA/ Artes de México, México, 2007.
  • JC8
    Carnaval 2008 en Teotitlán del Valle.
    Foto: Efraín Cortés Ruíz
  • JC9
    Carnaval 2008 en Teotitlán del Valle.
    Foto: Efraín Cortés Ruíz
  • JC10
    Carnaval 2008 en Teotitlán del Valle.
    Foto: Efraín Cortés Ruíz
  • JC11
    Carnaval 2008 en Teotitlán del Valle.
    Foto: Efraín Cortés Ruíz