Vaso de alabastro

- Epiclásico (650-900 d.C.)

Ficha Básica

Dr. Stephen Castillo Bernal
Curador-investigador MNA

En las sociedades clasistas, los objetos que revisten un significado especial para ciertos actores son denominados bienes de lujo. Un bien de lujo es un objeto exótico, lejano, costoso (Helms, 1993). En las sociedades precolombinas, los objetos elaborados con conchas y caracoles marinos de la costa del Golfo o del Pacífico fueron muy apreciados. Algo similar ocurrió con la piedra verde de Guatemala, así como con la turquesa extraída de Casas Grandes, Chihuahua, o del suroeste de Estados Unidos, por poner algunos ejemplos.

A propósito de este tema, hablaremos de un vaso de alabastro recuperado en Xochicalco, Morelos. César Sáenz excavó entre 1962 y 1963 la Pirámide de las Serpientes Emplumadas. Su trabajo buscaba distinguir secuencias constructivas y subestructuras del edificio. La cala inició desde la parte superior del edificio. A los 5 m de profundidad, sobre un piso de estuco que correspondía a la segunda etapa del edificio, Sáenz encontró la Ofrenda 1, que a su decir (1963: 13):

La Ofrenda 1 (…) la descubrimos cerca de un muro que va de Norte a Sur y en la parte que correspondería al centro del recinto de la Estructura 3 (…) se puede observar una vasija de tecali rota (la que ya ha sido restaurada), conchas de tipo “spondylus” y caracoles perforados para colgarse como collar; un caracol marino (…) decorado con motivos incisos de grecas y círculos en toda la superficie.

La centralidad de la ofrenda respecto de la planta del edificio le otorga un valor especial, pues constituye la ofrenda propiciatoria de la ampliación de la Pirámide de las Serpientes Emplumadas. La vasija de alabastro “tiene decoración polícroma al fresco con un motivo en que un ave, probablemente un quetzal, presiona con la parte inferior del pico lo que parece representar el glifo A” estilizado. Dicho glifo se encuentra también en los bajorrelieves de la pirámide y en la pequeña lápida de los cuatro glifos, que encontramos en las exploraciones de 1960” (ibídem: 21). El vaso presenta tres soportes cilíndricos y un cuerpo recto. La decoración se logró a partir de la aplicación de estuco sobre una sección del cuerpo de la vasija que después fue pintada con pigmentos verdes, rojos, negros y amarillos.

El ave de la vasija nos recuerda algunas de las almenas recuperadas en Xochicalco, en donde se plasmaron aves de rapiña descendentes (fig. 1). El penacho decorado con una ave descendente fue en épocas más tardías uno de los atributos de la deidad nahua Xiuhtecuhtli, asociada con el fuego y los gobernantes (Limón, 2001; Cobean et al., 2012: 169). Los pilares de la Pirámide de los Atlantes en Tula se encontraban decorados con grabados de dignatarios con tocados de aves descendentes. Así, es factible que el ave descendente del vaso de alabastro haya cargado este mensaje, aunque los contenidos simbólicos pueden cambiar con el devenir del tiempo.

  • P21-1
    Figura 1
    Imagen de almena de ave descendente.
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • P21-2
    Figura 2
    Fragmento de alabastro restaurado.
    Fotografía: Archivo Digital MNA

No sabemos si el ave representa a un quetzal, como proponía Sáenz. Sin embargo, el animal es exótico y por tanto reviste un interés especial para quienes apreciaron la imagen. En efecto, el ave, al igual que la materia prima con la que se elaboró el vaso, constituye un bien de lujo, accesible para un restringido sector de la sociedad. Esa es la razón por la que en Xochicalco se han detectado fragmentos de alabastro restaurados (fig. 2). La maximización de esos objetos vuelve a poner de relieve la importancia de los objetos suntuarios que simbolizan poder y jerarquía social. Actualmente seguimos operando así: reparamos o conservamos bienes que consideramos valiosos por ser significativos en nuestras trayectorias de vida. Lo interesante es que nos apegamos a los objetos más por criterios simbólicos y de significación que por su funcionalidad. El ser humano, como dijera Cassirer (2006), es ante todo un animal simbólico.

Fuentes consultadas:

Cassirer, Ernst
2006 (1944) Antropología filosófica. Fondo de Cultura Económica, México.

Cobean, Robert, Elizabeth Jiménez y Alba Guadalupe Mastache
2012 Tula. El Colegio de México, Fondo de Cultura Económica, México.

Helms, Mary
1993 Craft and the kingly ideal: Art, trade and power. University of Texas Press, Austin.

Limón, Silvia
2001 El fuego sagrado. Ritualidad y simbolismo entre los nahuas. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.

Sáenz, César
1963 Exploraciones en la Pirámide de las Serpientes Emplumadas, Xochicalco. Revista Mexicana de Estudios Antropológicos 19: 7-25.