Canoa- Tepari


La canoa o tepari está tallada con azuela, cuyas huellas pueden verse a lo largo de la madera. El calafateado se hizo con chapopote, lo que le da el color oscuro. Puede transportar hasta 20 personas, pero generalmente su uso era para pescar con red larga manejada por 10 ó 12 personas y sus medidas oscilaban entre las 10 y 14 varas (entre 8 y 11 metros). En la actualidad ya no se fabrican, pues son escasos los troncos con las dimensiones necesarias para tallar una pieza de estas proporciones, además de que las redes largas están ya prohibidas.

Su elaboración requería del canoero conocimientos sobre las fases de la luna, el tipo y constitución de los árboles y del manejo de la madera. Es por ello que se les conocía como tepari, adjetivo que en purépecha se aplica para la “cosa muy grande, admirable y de consideración”.

Al igual que las canoas o ichárhuta de seis y las tepari sapíchu de ocho varas que actualmente se siguen elaborando, las tepari se hacían por encargo y en estrecha colaboración con el pescador. Ambos escogían el árbol y decidían medidas, formas y grosor de las paredes, así como la distribución de los asientos y demás características.

 

El Museo alberga dos canoas tepari que se cuentan entre los bienes culturales de mayores dimensiones en las colecciones etnográficas.

 

Mtra. Catalina Rodríguez
Curadora- Investigadora MNA

 

Nombre: Canoa

Nombre nativo: Tepari

Pueblo indígena: P’urhépecha/Purépecha

Fecha de creación: ca. 1950

Procedencia: Posiblemente Comachuén y Janitzio, Pátzcuaro, Michoacán, México

Tema/Iconografía: En todas las paredes exteriores e interiores lleva las marcas del trabajo a mano con azuela

Técnica: Después de derribar el árbol con una planeación precisa, la técnica consiste en preparar las caras exteriores con hacha, dándole al tronco forma de prisma cuadrangular. Posteriormente, en la superficie superior se hace una excavación para formar el interior de la canoa, con herramientas gruesas y luego con más finas. En el interior, también se van formando los asientos que sirven al mismo tiempo para reforzar las largas paredes. Mientras se trabaja con la azuela, la viruta se deja en el fondo para guardar la humedad de la madera. Luego se trasladan a la orilla de los lagos, donde se hace el terminado final y el impermeabilizado.

Material: Madera de pino

Dimensiones: 51.0 m x 83.50 cm x 10.54 m

Características distintivas: Está hecha de una sola pieza de madera y puede transportar hasta 20 personas

Exhibida en: Sala Puréecherio

Para leer una descripción detallada del proceso de elaboración de las canoas, con testimonios de canoeros de Comachuén, consúltese el texto de Pablo Sebastián Felipe. Ahí también se encuentran fotografías de la elaboración de una canoa durante la fiesta de Corpus, en la que se dan cita en la plaza todos los practicantes de distintos oficios  y hacen demostración de sus habilidades puedes consultar la siguiente página:  http://www.purepecha.mx/threads/3899-Ich%C3%A1rutecha-Comachu%C3%A9n-anapu-Las-canoas-de-Comachu%C3%A9n-Nuestros-saberes

  • CT1
    Canoa o tepari, exhibida en la sala de Puréecherio del MNA.
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • CT2
    La Relación de Michoacán, documento del siglo XVI, menciona la elaboración de canoas en la región, sin hablar de sus características ni tamaño. Desconocemos el origen de las canoas grandes o tepári, lo cierto es que a principios del siglo XIX se comenzaron a fotografiar.
    Fotografía: Autor y fecha desconocidos, Janitzio, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA.
  • CT3
    Imagen antigua (alrededor de 1908) de la tepari o canoa de 12 varas en el Lago de Pátzcuaro. Como propulsión se utilizaban un remo largo y otros cortos de tipo pala. En este caso, se acondicionó con sillas para comodidad de los pasajeros turhísï o fuereños. 
    Fotografía: Winfield Scott, ca. 1908, Pátzcuaro, Michoacán, México. © (121746) CONACULTA.INAH.SINAFO.FN.MÉXICO.
  • CT4
    La tepari llamó la atención de los primeros fotógrafos extranjeros que llegaron a México. En esta vista, de la época de la Revolución, se ve a dos pescadores posando ataviados con camisa y calzón blancos, gabanes y sombreros probablemente de trigo.
    Fotografía: Hugo Brehme, ca. 1914, Pátzcuaro, Michoacán, México. En: Brehme, Hugo México pintoresco, Miguel Ángel Porrúa, 1990  [1923], México.
  • CT5
    El tamaño de la canoa permitía transportar un buen número de pasajeros con su carga. Llama la atención que las pasajeras son todas mujeres que probablemente se dirigen al mercado y que la mayoría de ellas ayudan a remar.
    Fotografía: Autor desconocido, tomada entre 1930 y 1960, tarjeta postal del Gran Hotel, México
  • CT6
    Canoa tepari, junto a un embarcadero y probablemente ya abandonada a fines de los 50 o principios de los 60. En esos años se sustituyeron por botes de motor, tanto para la pesca como para pasajeros.
    Fotografía: Tomada por becarios del CREFAL.  Fondo Fotográfico del CREFAL.
  • CT7
    Canoas de diferentes tamaños en el embarcadero de Erongarícuaro, probablemente en la década de 1960.
    Fotografía: Tomada por becarios del CREFAL. Fondo Fotográfico del CREFAL.
  • CT8
    Pasajeros esperando en un muelle alguna embarcación que los traslade a una isla o a otra orilla del Lago de Pátzcuaro. 
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT9
    Desde la popa de una embarcación una uarhíti (mujer, señora) ayuda a impulsarla. Tal vez se trate de un familiar del propietario, pues va vestida con ropa de trabajo, diferente a la usada cuando se sale al mercado, de visita o a la fiesta.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT10
    La siguiente serie de fotografías fue hecha en el Lago de Pátzcuaro aproximadamente en el año de 1963, durante el recorrido por el área purépecha realizado dentro de los preparativos de la instalación del Museo Nacional de Antropología en el bosque de Chapultepec.
    Fotografía: Tomada aproximadamente en 1963, Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA.
  • CT11
    Hasta la década de 1980, podían verse en el Lago de Pátzcuaro las canoas tepari. Los pescadores salían en grupo por la mañana temprano y se alejaban de la orilla impulsándose con pértigas y remos largos.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT12
    Previamente, el pescador elegía el día propicio, tomando en cuenta la estación del año, las fases de la luna, el viento y otros signos que indicaban los mejores días para la pesca.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT13
    En el lugar determinado por el pescador, dos ayudantes comenzaban a extender la red, mientras otros dos movían la canoa formando un gran círculo para encerrar la pesca.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT14
    Tirar la red era una tarea delicada, pues había que cuidar que no se enredaran las orillas de los plomos y de los flotadores.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT15
    La red o chinchorro solía medir entre 200 y 300 metros, de ahí que lo apropiado era usar una canoa tepari, cuya extensión es de 11 o 12 metros.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT16
    Una vez que la canoa terminaba de recorrer el círculo, dos pescadores tomaban un extremo de la red y otros dos el otro, a fin de juntarlos.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT17
    Los pescadores de los extremos se ocupaban de la línea de flotadores y los del centro de la línea de plomos. Todos juntos comenzaban el arrastre coordinadamente, a fin de evitar que escaparan las presas.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Fototeca de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT18
    Platón de Tzintzuntzan, arcilla con engobe blanco. La escena representa el momento crítico del arrastre, en el que la habilidad y la suerte determinan la bondad de la pesca.
    Fotografía: Platón, ubicado en el Solar purépecha del MNA. Archivo Digital MNA.
  • CT19
    Por sus efectos en el ambiente lacustre, el chinchorro fue prohibido y la canoa tepari dejó de usarse entre los pescadores. Al mismo tiempo, comenzaron a escasear los árboles de grandes dimensiones, cuyos troncos bajaban de la sierra convertidos en embarcaciones, gracias a las hábiles manos de los canoeros.
    Fotografía: Pátzcuaro, Michoacán, México. Archivo de fotografía de la Subdirección de Etnografía del MNA. 
  • CT20
    Bosque de Comachuén donde un labrador de canoas escoge los árboles para fabricar cuatro canoas, a pedido de un pescador de la localidad de Ichupio.
    Fotografía: Registro fotográfico y etnográfico de Aída Castilleja, 2010, Comachuén, municipio de Nahuatzen, Michoacán, México.
  • CT21
    Una vez seleccionado y derribado con hacha el primer árbol, el labrador forma un prisma de cuatro caras, también con el hacha. Dependiendo del tamaño del tronco puede obtener una o dos  canoas.
    Fotografía: Registro fotográfico y etnográfico de Aída Castilleja, 2010, Comachuén, municipio de Nahuatzen, Michoacán, México.
  • CT22
    La siguiente etapa consiste en ahuecar el tronco en la cara superior, con hacha y azuela. La tecata desprendida permanece en el fondo de la canoa para mantener la madera en óptimas condiciones.
    Fotografía: Registro fotográfico y etnográfico de Aída Castilleja, 2010, Comachuén, municipio de Nahuatzen, Michoacán, México.
  • CT23
    En esta etapa se da un intercambio de opiniones entre quien elabora la canoa y quien la va a usar.
    Fotografía: Registro fotográfico y etnográfico de Aída Castilleja, 2010, Comachuén, municipio de Nahuatzen, Michoacán, México.
  • CT24
    La elaboración de una canoa constituye también una fuente de aprendizaje para los niños que adquieren el conocimiento a través de la observación atenta.  
    Fotografía: Registro fotográfico y etnográfico de Aída Castilleja, 2010, Comachuén, municipio de Nahuatzen, Michoacán, México.
  • CT25
    El pescador de Ichupio “se prueba” la canoa y solicita detalles especiales que le ayudarán en su trabajo.
    Fotografía: Registro fotográfico y etnográfico de Aída Castilleja, 2010, Comachuén, municipio de Nahuatzen, Michoacán, México.
  • CT26
    La canoa se arrastra del monte hasta la orilla del lago, arrastrada por yuntas o vehículos. Ahí el pescador le hace sus ajustes finales. Con la madera restante se elaboran bateas y un sin fin de objetos de objetos utilitarios.
    Fotografía: Registro fotográfico y etnográfico de Aída Castilleja, 2010, Comachuén, municipio de Nahuatzen, Michoacán, México.