Serpiente de agua o Nia’ariwame


Esta pequeña escultura tallada en madera podría simbolizar a una persona parada sobre una serpiente enroscada, aunque más bien representa a una mujer-serpiente, una humana con cola de víbora. Se trata de una de las Nia’ariwamete o “mensajeras” de la lluvia, diosas femeninas que personifican las nubes de lluvia que nacen en el desierto de Wirikuta; son resultado de las experiencias visionarias de los buscadores de peyote huicholes. El nacimiento de estos seres, también conocidos como “serpientes de nube” (haikuterixi, sg.: haiku), permite que el mundo tenga vida (tukari), ya que las nubes de lluvia son el aliento o alma vital (iyari) del mundo. 

 

Dr. Johannes Neurath
Curador- Investigador MNA

 

Nombre: Serpiente de agua, Serpiente de lluvia o Nia´ariwame.

Grupo étnico: Wixarika/Huichol

Procedencia: San Blas, Nayarit, México

Material: Madera

Técnica: Tallado

Tema/Iconografía: Escultura de una persona humana y en la base una serpiente enroscada.

Dimensiones: 14.0 x 6.0 cm

Este objeto pertenece a la colecciòn de la Sala Gran Nayar.

  • S1
    Escultura serpiente de agua.
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • S2
    Escultura serpiente de agua. Detalle reverso.
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • S3
    Las diosas Nia’ariwamete son cinco. Una nace en cada uno de los cinco rumbos del cosmos, pero la del oriente es la más importante porque nace de las visiones de los peregrinos de peyote. En la comunidad de Santa Catarina, la clasificación más recurrente de las diosas de la lluvia es la siguiente:
    Sur: Tatei Nia´ariwame; Al sur del Río Guayabas, cerca de Santa Catarina, Jalisco.
    Norte: Tatei Y+rameka; Al poniente del Cañón del Río Chapalagana, cerca del pueblo mestizo de El Bernalejo (entre Durango y Zacatecas).
    Oeste: Tatei Kiewimuka; Al poniente del pueblo cora de La Mesa del Nayar (Nayarit).
    Este: Tatei Matinieri; Yoliat, municipio de Villa de Ramos, en el semidesierto de San Luis Potosí.
    Centro: Tatei Aitsarika; Cerca de Te'ekata.  
    Según una leyenda popular entre los huicholes, la niña Nia’ariwame fue abandonada por sus padres en una barranca porque lloraba demasiado. Sola se fue hasta el desierto, en el oriente, donde se transforma en una serpiente de agua. “"Apareció" en cada uno de los cinco rumbos y con ello dio origen a los cinco lugares de Nia'ariwame. Finalmente se transformó en una gran tormenta, y como tal regresa a su comunidad con la intención de matar a sus padres con rayos. En la narración se aprecia la ambivalencia de los dioses huicholes: por una parte, creados por los hombres en su experiencia visionaria e iniciática, y por otra, enemigos de los hombres.
    Reprografía: Liffman, M. Paul. 2000 Gourdvines, Fires, and Wixárika Territoriality. Journal of the Southwest. Volume 42, Number 1. Edited by Joseph Carleton Wilder; The Sothwest Center University of Arizona Tucson, p 130. 

    Edición: Proyecto de Digitalización MNA. 
  • S4
    Cuadro de estambre.
    En el cuadro La visión de Tatutsi Xuweri Timaiweme, de José Benítez Sánchez (1980), se aprecia cómo la niña berrinchuda Nia’ariwame (cara verde con ojos rojos) se transforma en una culebra y se va hacia el oriente. Al iniciar la época de lluvias regresa en forma de una terrible tormenta y mata a sus padres con rayos (la serpiente negra) y granizo (jícaras invertidas con puntos negros).
    Se encuentra exhibido en la Sala Gran Nayar del MNA.
    Reprografía: Neurath Johannes, 2013 La VIDA de las IMÁGENES Arte huichol.  Artes de México y del Mundo S.A. de C.V. y CONACULTA, Primera Edición México D.F. p 83. 

    Edición: Proyecto de Digitalización MNA.
  • S5
    El viaje de los peyoteros huicholes al desierto de Wirikuta se relaciona con el ciclo agrícola. De hecho, Wirikutatambién se llama Tamatsima Wa Ha, “el agua de nuestros hermanos mayores”. En la ruta de la peregrinación se encuentran ojos de agua sagrados donde los peregrinos realizan importantes rituales. En pleno desierto, los peyoteros sueñan con la serpiente de la lluvia, la diosa Tatei Nia’ariwame, que habita en esos ojos de agua. La serpiente de nubes sigue el camino de regreso de los peregrinos hacia la sierra. Es más, los buscadores de peyote se transforman colectivamente en la serpiente de lluvia. En la gran fiesta de Hikuri Neixa, “la danza del Peyote” o “fiesta del esquite”, celebrada hacia el final de la temporada de secas, los jicareros realizan una compleja coreografía que expresa el arribo de la serpiente de la lluvia desde el desierto. El puntero de la danza porta una vara que es también la serpiente de nubes. La serpiente de nubes aparece tres veces. Todo el grupo de danzantes es la serpiente, el puntero viste con un traje de plumas blancas de guajolote y también es la serpiente y, finalmente, el puntero de la danza porta una vara que es también la serpiente de nubes.
    Fotografía: Myers, Edwin F. 1938 Ceremony Peyote Festival 1938. PC Mexico Huichol NM 164789 00800800, National Anthropological Archives, Smithsonian Institution.

    http://collections.si.edu/search/results.htm?print=yes&q=record_ID:siris_arc_25108