Átlatl y Fisga


Hace apenas una generación el tsipak’i y la atarakua eran armas conocidas por los pescadores purépechas del lago de Pátzcuaro, aunque su uso ya no era frecuente. El primero es un propulsor en forma de semicilindro con una acanaladura a lo largo en la que reposa el arpón. Un extremo termina en un gancho con punta roma, que da el impulso final a la fisga; el otro extremo presenta una parte plana con dos perforaciones para la introducción de los dedos índice y medio, con los cuales se aplica la fuerza del brazo.

El complemento del propulsor es la atarakua, fisga o arpón, compuesto de una pieza de fierro con tres puntas muy afiladas, amarrado a un carrizo. Probablemente el arpón metálico fue adoptado en la época colonial, pero se sabe que antes de la conquista hispana se usaron varas arrojadizas con puntas de piedra. Por su parte, el tsipak’i no se ha encontrado en la arqueología y etnohistoria michoacanas, pero la presencia del átlatl en el área central de Mesoamérica permite deducir que también era conocido por el pueblo uacúsecha de cazadores recolectores que arribó al lago de Pátzcuaro en el siglo XIV.

Para algunos autores, el uso de estas armas en la fiesta kuirisi atakua recuerda ese origen de los actuales purépechas.

 

Mtra. Catalina Rodríguez 
Curadora-Investigadora MNA

 

 

Nombre: Lanzadardos y  arpón

Nombre nativo: Átlatl, tsipak’i  y  fisga, atarakua 

Grupo étnico: P´urhépecha/Purépecha

Lugar de creación: Pátzcuaro, Michoacán, México.

Fecha de creación:  Ca. 1950

Material: Madera, fierro y carrizo.

Técnica: Átlatl: Tallado con azuela y gubias y perforado con taladro manual.

               Fisga: Fierro fundido artesanalmente ensamblado mediante cordel a un carrizo
                          hueco.

Dimensiones:  Átlatl:  68 x 6 cm

                         Fisga:  60 x 2 cm diámetro

Características distintivas: Son instrumentos en desuso en la actualidad.

 

Este objeto forma parte de la Colección Purépecha del Acervo de Etnografía del MNA.

  • AF1
    Átlatl y arpón.
    Se han encontrado evidencias de su uso en diversas partes del mundo, entre las que se distinguen tres regiones (cada una con variantes internas): 1) Australia, Melanesia y Micronesia; 2) noreste de Asia, de América y Groenlandia, y 3) continente americano. A esta última región corresponden las piezas seleccionadas. El arma utilizada por los antiguos cazadores y pescadores del Lago de Pátzcuaro guarda semejanza con la usada en el sur de lo que hoy es Estados Unidos, según un interesante estudio de Eduardo Noguera. Ese estudio incluye piezas conservadas por el antiguo Museo Nacional, provenientes de otras regiones de Mesoamérica, en especial Oaxaca, a las que se atribuyen usos rituales más que utilitarios.

    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • AF2
    Detalle de arpón.
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • AF3
    Detalle de átlatl.
    En el átlatl purépecha se distinguen cuatro secciones: a) el mango, compuesto de una parte plana con dos perforaciones para introducir los dedos; b) el cuerpo semicilíndrico y acanalado; c) el gancho pequeño localizado al final de la acanaladura y donde se apoya la base del arpón, y d) el gancho mayor, tallado en la parte contraria al anterior y utilizado para otras tareas, como jalar la embarcación o el arpón que flota en el agua.

    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • AF4
    Mecánica.
    El arma recibe el primer impulso de la muñeca a través de la mano y después de todo el brazo y el cuerpo, con lo que el arpón sale disparado hacia su objetivo (un pato que nada en la superficie del lago). Las puntas del arpón atrapan la presa sin que ésta se hunda en el agua debido al carrizo del cuerpo, que lo mantiene a flote.

    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • AF5
    Ilustra el momento en que los uacúsecha informan a los pobladores del lago de Pátzcuaro que serían conquistados y habrían de compartir su territorio y recursos con ellos. La lámina muestra parte de esos recursos: peces y aves, además de uno de los tipos de red utilizados para pescar a los primeros. Seguramente hubo también distintas especies de patos migratorios que, por la ruta del Pacífico, en la actualidad siguen llegando en invierno desde Estados Unidos y Canadá.
    Reprografía: De Alcalá, Jerónimo. 2001 Relación de Michoacán. “Relaçión de las çerimonias y rrictos y poblaçión gobernaçión de los yndios de la provinçia de Mechuacan hecha al Yllustrísima señor don Antonio de Mendoça, virrey y gobernador desta Nueva España por su Magestad, etcétera” (1540.ca) Ed. Facsimilar, Madrid, Patrimonio Nacional/H. Ayuntamiento de Morelia/Testimonio Compañía Editorial S.A. Folio 71.

Fiesta de kuirisi atakua

En la víspera de la celebración de las ánimas tenía lugar una fiesta que congregaba a los pueblos pescadores del lago de Pátzcuaro. La fiesta consistía en realizar una serie de negociaciones y acuerdos para desplegar las habilidades cazadoras de los hombres. Como sugiere Arturo Argueta, la fiesta puede hacer alusión no a los pueblos originalmente pobladores del lago, sino al pueblo uacúsecha, que los conquistó y cuya economía estaba basada en la caza y la recolección. Como resultado de la fiesta, la gente dispone de una buena cantidad de patos (kuirisi), que utiliza para la elaboración de platillos que se ofrendan a las ánimas.

Agradecemos la colaboración del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe, CREFAL de Pátzcuaro, Michoacán, México.