Quechquémitl


El quechquémitl es utilizado por las mujeres desde tiempos prehispánicos, aunque han cambiado los materiales, la técnica de tejido y los diseños según la región. El nombre proviene de los vocablos en náhuatl quechtli = cuello y tlaquémitl = ropaje; literalmente se traduciría como “ropaje de cuello”. Está formado por dos lienzos rectangulares unidos en un ángulo recto que forma un cono, con el centro libre para pasar la cabeza.

El quechquémitl seleccionado fue adquirido y catalogado en 1962 por la antropóloga Margarita Nolasco. Fue elaborado en Angahuan, donde es llamado echequemo o echequemu. Se usa como parte del vestuario de la danza del torito, relacionada con la temporada de secas del calendario agrícola. Poco antes del carnaval se realiza una festividad de carácter propiciatorio de la fertilidad, lo que sugiere que los elementos decorativos de la prenda podrían tener el mismo fin: auspiciar la fertilidad de la naturaleza y la sociedad.

A su importancia simbólica se añaden sus virtudes técnicas en la manufactura y materiales: seda hilada con malacate y teñida con anilina, hilos del decorado hilados a mano y la mayoría teñidos con añil. Todo esto lo convierte en una prenda excepcional de la que hay escasos ejemplares en México.
 

Eréndira Martínez, pasante de Etnohistoria ENAH y asistente de investigación MNA.
Mtra. Catalina Rodríguez, curadora- investigadora MNA.
 

 

Nombre: Quechquémitl o echequemo

Grupo étnico: P’urhépecha/ Purépecha

Procedencia: Angahuan, Uruapan, Michoacán, México.

Material: Algodón, lana y seda.

Técnica: Tejido en telar de cintura, estructura de tafetán y decoración en trama suplementaria.

Tema/Iconografía: Elementos geométricos asociados con la estructura del universo, según la cosmovisión mesoamericana.

Características distintivas: Esta prenda se usa solamente en una comunidad purépecha para la danza del torito.


Este objeto es parte del Fondo Reservado de Textiles del Acervo de Etnografía del MNA. 

  • Q1
    Frente de lienzo extendido. 
    Una de las características más sobresalientes de este quechquémitl es la iconografía representada, la cual es enfatizada con la variada gama de colores: azul obscuro, rojo, blanco y verde.

    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • Q2
    Vasija arqueológica del MNA.
    Las imágenes que se observan en el textil también las encontramos representadas en la cerámica, sellos y petrograbados arqueológicos en el Occidente mexicano, tanto del preclásico como del postclásico.

    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • Q3
    Detalle de la orilla del lienzo. 
    Se distinguen tres planos: dos líneas en zigzag y secciones con grecas. Las líneas ondulantes  en la tradición mesoamericana pueden representar el agua, las serpientes y la tierra. 

    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • Q4
    Las grecas o círculos concéntricos se han interpretado como: “símbolos del viento y del remolino, de las nubes, del humo, del aliento, del germen de la vida y de la potencia creadora” (Sepúlveda, 2013).
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • Q5
    Serie de figuras cruciformes las cuales podrían estar vinculadas con las orientaciones cósmicas.
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • Q6
    Los rombos se han interpretado como el cielo y se asocian a los ojos del cielo, relacionándose de esta manera con las estrellas.
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • Q7
    En la parte superior de esta prenda encontramos una serie de líneas rojas en forma de rombos que encierran otros rombos más pequeños, los cuales podrían simbolizar el firmamento celeste y las estrellas.
    Fotografía: Archivo Digital MNA. 
  • Q8
    Concurso de trajes tradicionales.
    El echequemo se usa únicamente en una celebración de Angahuan llamada “lavada del cerro”, del manantial o del agua (ampómantskwa en purépecha). El traje completo consta de blusa de manga larga y cuello de olán redondo, nagua blanca, rollo rojo, echekemo, faja enrollada en la cabeza con banderas de papel encajadas y en la mano una servilleta de telar de cintura o bordada, amarrada a un asta, a manera de bandera. 

    Fotografía: Amalia Ramírez, Uruapan, Michoacán, México, 1998.
  • Q9
    En la fiesta de la “lavada del cerro” los cargueros realizan una boda simulada al lado de un manantial. Durante la celebración se lleva a cabo una danza acompañada de música en la que participan dos hombres cargando sendos “toritos” que pelean. Las mujeres que portan las banderas interfieren con ellas entre los contendientes. Anteriormente estas mujeres vestían el echequemo, pero en los últimos años el traje se ha ido abandonando y sólo encontramos presente la bandera.
    Fotografía: Catalina Rodríguez, Angahuan, Michoacán, México, 2006.     
  • Q10
    Frente. 
    Teniendo en cuenta el contexto en que se utiliza la prenda y observando el conjunto de los  elementos decorativos, podemos suponer que estamos ante una representación de los cuatro rumbos y el centro del universo (“X”); en el plano superior el cielo (rombos), y el viento encargado de traer las nubes de lluvia (grecas); en el plano inferior el agua y la serpiente que alude a lo terrestre (líneas en zigzag). El conjunto de elementos resaltan la importancia de la fertilidad y la propiciación de los mantenimientos dentro del pensamiento purépecha. 

    Fotografía: Archivo Digital MNA.  
  • Q11
    Reverso.
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • Q12
    Muñeca de las colección etnográfica purépecha del MNA.
    En los chequemos modernos toda la antigua decoración se ha resumido en el rombo de dos colores contrastantes, como una probable representación del plano celeste. Asimismo su uso ha dejado de estar restringido a la danza del torito, para venderse como un producto artesanal.

    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • Q13
    Naná Florencia Soto, fallecida en junio de 2015, fue una de las más reconocidas tejedoras en telar de cintura del pueblo de Angahuan. Dos de sus echequemos forman parte de las colecciones etnográficas del MNA. Esta pieza del mes está dedicada a su memoria.
    Fotografía: Florence Leyret Jeune, Angahuan, Michoacán, México, noviembre 2013.