Máscara de Malinaltepec

- Clásico temprano (200 - 650 d.C.)

La máscara de Malinaltepec, Guerrero

Ficha Básica

Sofía Martínez del Campo Lanz
Coordinadora del "Proyecto Máscaras Funerarias" CNCPC/INAH

La máscara de Malinaltepec fue exhibida por vez primera en el año de 1921 en el Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía, dirigido por don Manuel Castillo Ledón.

En aquel entonces, la falta de información precisa acerca de su contexto arqueológico de proveniencia generó dudas sobre su origen y temporalidad, por lo cual, en virtud del alto valor arqueológico, simbólico y estético de la pieza, el Secretario de Educación Pública, Don José Vasconcelos, solicitó a Castillo Ledón que coordinara una serie de estudios especializados para verificar su autenticidad.

Los resultados de los dictámenes periciales, publicados en 1922, autenticaron plenamente la máscara de Malinaltepec. Estos resultados fueron confirmados y actualizados en el año 2008 con los estudios interdisciplinarios practicados a la pieza con motivo de la exposición Teotihuacán. Ciudad de los Dioses, cuya curaduría estuvo a cargo del arqueólogo Felipe Solís.

La participación de distintos especialistas propició la aplicación de distintos métodos de análisis: con la observación macroscópica se determinó su excelente estado de conservación, por lo que únicamente fue necesario practicar a la pieza una limpieza superficial previa a los análisis especializados, y contribuyó a una primera clasificación de sus elementos constitutivos. El análisis microscópico facilitó la identificación de los materiales líticos y conquiológicos y de las huellas de manufactura remanentes en su superficie, así como la toma de pequeñas muestras de adhesivo para su posterior identificación. La investigación histórica abordada por Sue Scott, retomó el momento del hallazgo para acercarnos a la polémica generada alrededor de este objeto, recuperado por Porfirio Aguirre en octubre de 1921 en un montículo cerca de Malinaltepec, Guerrero.

  • P17-OR-1
    Figura 2. Tesela de Spondylus princeps con desgaste cóncavo circular. Nariguera escalonada, mejilla derecha.
    Micrografía: Sofía Martínez del Campo Lanz.
  • P17-OR-2
    Figura 3. Cabochón de turquesa incrustado. Nariguera escalonada, mejilla izquierda.
    Micrografía: Sofía Martínez del Campo Lanz.
  • P17-OR-3
    Figura 4. Perforación bicónica practicada en el lóbulo de la oreja con el propósito de colocar la orejera. Oreja derecha, vista posterior.
    Micrografía: Sofía Martínez del Campo Lanz.
  • P17-OR-4
    Figura 5. Esfera de copal. Lagrimal ojo izquierdo.
    Micrografía: Sofía Martínez del Campo Lanz.

Los estudios antropométricos de la máscara y de siete máscaras más de estilo teotihuacano practicados por Josefina Bautista y su equipo, abarcaron el análisis de sus rasgos fisonómicos y sus proporciones para determinar que la máscara de Malinaltepec posee las características propias de estos rostros de piedra estilo teotihuacano elaborados en su mayoría durante el periodo Clásico. La identificación de los elementos líticos efectuada por Ricardo Sánchez y Jasinto Robles, evidencia que el cuerpo de la máscara es de cloritita mientras que el mosaico está constituido por 476 teselas de amazonita, 276 de turquesa, nueve de hematita especular y una más, de un mineral rojo pendiente de ser identificado.

Por otra parte, los análisis practicados por Robles, Sánchez y su equipo de colaboradores a la resina utilizada como adhesivo en la antigüedad para fijar las teselas a la superficie del rostro, permitieron identificarla como Bursera bipinnata.

En el tema de la arqueometría, los distintos estudios no destructivos efectuados a la pieza por José Luis Ruvalcaba y su grupo, confirmaron la composición química de los elementos líticos y conquiológicos de la pieza, determinando en algunos casos los posibles yacimientos de origen. El estudio de los elementos conquiológicos practicado por Adrián Velázquez y su equipo, permitió reconocer las dos especies con las que fueron elaboradas las teselas de concha de la máscara: Spondylus princeps y Pinctada mazatlanica. Aunado a lo anterior, las diversas técnicas de manufactura que practicaron en materiales análogos a los de la pieza, contribuyeron a identificar las herramientas y abrasivos utilizados en la antigüedad para cortar, desgastar, perforar y pulir las piedras y las conchas durante el proceso de elaboración, tanto de la máscara como del mosaico y el collar.

Finalmente, el estudio del contexto histórico-geográfico y del significado simbólico de sus formas y materiales, ha permitido considerar la imagen del mosaico de amazonita y turquesa como Chalchiuhtlicue, diosa de las aguas vivas y de los nacimientos, muy venerada en Teotihuacán; la nariguera escalonada de turquesa delineada en rojo con forma de mariposa, en relación con Chalchiutlicue y Tlappapalo, "Mariposa roja", patrona del gremio de los lapidarios; y el glifo de la frente como la expresión de Malinal, "hierba", Malinalli, "lugar de yerba torcida", o Malinaltépec, "Cerro de la yerba torcida", probable lugar de manufactura del mosaico.

Los resultados de los estudios demuestran la originalidad de la máscara de Malinaltepec, que se conserva en el objeto mismo, y nos permiten reconocer la naturaleza de sus materiales y técnicas de manufactura, así como la sutileza del simbolismo utilizado por los pueblos mesoamericanos para expresar sus conceptos religiosos y ceremoniales.


Figura 5. Chalchiuhtlicue.
Tonalámatl de los Pochteca. National Museums Liverpool