Tezcacuitlapilli

- Posclásico temprano (900-1250 d.C.)

Ficha Básica

Dr. Stephen Castillo Bernal
Curador-investigador MNA

En 1957, el arqueólogo Jorge Acosta excavó debajo del Chac-Mool ubicado al este de la Sala 2 del Palacio Quemado, con la intención de encontrar alguna ofrenda. El descubrimiento fue asombroso, pues se puso de relieve “una masa compacta de tierra amarillenta y numerosas plaquitas de jade y turquesa” (1964: 53). Acosta había encontrado los restos de un mosaico de piedras preciosas, aunque en estado precario. El investigador añade que:

(…) de los objetos recuperados los más importantes, aunque también los más destruidos, fueron varios discos de piedra arenisca que estuvieron recubiertos en un lado con pirita, y en el otro con un mosaico de plaquitas de jade y turquesa. En vista de que estas piezas miden apenas 8 cm de diámetro y que tienen dos perforaciones en el centro, para colgarse, no parecen que fueran espejos, sino un adorno que se llevaba sobre el pecho (íbidem: 74).

Fue hasta la temporada de 1992 y 1994 cuando se encontró en la Sala 2 otro espejo (Cobean, 1994), ahora sobre la caja de adobe que contuvo los fragmentos de la llamada coraza de Tula (Cobean y Mastache, 2003: 55). La parte central del disco tenía fragmentos de pirita que luego se degradaron; ahora se aprecia una textura amarillenta, probablemente de arenisca y limonita. Para Cobean y Mastache:

(…) los mosaicos de turquesa y pirita del disco representan cuatro serpientes de fuego (Xiuhcóatl), y en el centro del disco se encuentra un espejo redondo de pirita. Este objeto probablemente es un Tezcacuitlapilli, espejo ritual que fue parte de la indumentaria de guerreros de alto rango en varias culturas mesoamericanas, durante los periodos Clásico y Posclásico (2003: 57).

El culto solar fue muy importante en el pensamiento tolteca. El Palacio Quemado se encontraba decorado con frisos que incorporaban lápidas de personajes recostados que emulaban a guerreros ancestrales o dignatarios toltecas muertos (figs. 1 y 2), vasijas de sacrificio o cuauhxicalli (fig. 3), y tezcacuitlapilli o discos solares (fig. 4), los cuales estaban pintados de rojo y azul. Sin lugar a duda, el disco de turquesa y pirita excavado por Cobean y Mastache constituye la representación objetiva del diseño plasmado en las lápidas excavadas por Jorge Acosta.

  • P13-1
    Figura 1
    Dignatario recostado
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • P13-2
    Figura 2
    Dignatario recostado
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • P13-3
    Figura 3
    Lápida cuauhxicalli.
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • P13-4
    Figura 4
    Lápida de disco solar.
    Fotografía: Archivo Digital MNA

El anillo concéntrico que rodea al espejo de pirita fue realizado con teselas de turquesa y decorado con ocho trapecios y cuatro flores estilizadas de pirita que pueden aludir a la xiuhcóatl, la serpiente de fuego nahua. Es probable que el tezcacuitlapilli ponga de relieve al astro rey en medio del Universo. Así, el Sol se vincularía con la legitimidad de los regímenes toltecas y por ello los grandes dignatarios de esa cultura portaron ese tipo de ornamentos.

Sin embargo, el disco no sólo puede interpretarse como un bien asociado con el Sol, sino que también se vincula con la guerra. Los atavíos de los atlantes denotan una jerarquía militar, así como el instrumental bélico que esos actores utilizaban en batalla. Destaca un espejo esculpido en la parte baja de la espalda del atlante. Sin lugar a dudas, ese es un tezcacuitlapilli, aunque el centro del mismo detenta la representación de un rostro cuyo análisis ha quedado pendiente (Acosta, 1943).

Fuentes consultadas:

Acosta, Jorge
1943 Los colosos de Tula. Cuadernos Americanos II(6): 138-146.
1956 Resumen de los informes de las exploraciones arqueológicas en Tula, Hgo. durante las VI, VII y VIII temporadas 1946-1950. Anales del INAH 37: 37-115.
1964 La decimotercera temporada de exploraciones en Tula, Hgo. Anales del INAH 16: 45-76.

Castillo, Stephen
2012 The burned palace of Tula: Its offerings and probable function. En: Children of the plumed serpent. The legacy of Quetzalcoatl in Ancient Mexico, coordinado por Virginia Fields, John Pohl y Victoria Lyall, pp. 50-53. Los Angeles County Museum of Art, Los Ángeles.

Cobean, Robert
1994 Proyecto mantenimiento, conservación y estudio de la zona arqueológica de Tula, Hidalgo. 6 vols. Archivo Técnico de la Coordinación Nacional de Arqueología, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.

Cobean, Robert y Guadalupe Mastache
2003 Turquoise and Shell offerings in the Palacio Quemada of Tula, Hidalgo, Mexico. En Latin American Collections. Essays in honour of Ted J. J. Leyenaar, editado por Dorus Kop Jansesn y Edward K. de Bock, pp. 51-65. Drukkerij Groen B. V., Leiden.

Gamboa, Luis Manuel
2007 El Palacio Quemado, Tula. Seis décadas de investigaciones. Arqueología Mexicana XIV(85): 43-47.

Meehan, Patricia y Valerie Magar
2012 Conservation of a turquoise mosaic disk from Tula, Mexico. En Turquoise in Mexico and North America: Science, conservation, culture and collections, editado por J. C. H. King, Caroline Cartwright y Colin McEwan, pp. 41-54. Archetype Books, Londres.