Diosas Madres



En la religión de los benzáa o zapotecos prehispánicos, Nohuichana y 13 Serpiente fueron Diosas Madres relacionadas con la renovación del ciclo humano, la primera de ellas y de mayor jerarquía cultual, estaba vinculada a la fertilidad humana y el dominio en todo el ciclo vital, incluyendo la muerte. Como Gran Diosa estaba relacionada con la luna, entidad femenina que controlaba la realidad cósmica que enlaza las mareas, la lluvia, las siembras y el ciclo menstrual femenino, de esta manera el astro marca los ritmos vitales  y la renovación, por  tanto la diosa Nohuichana ejercía control sobre las aguas de los ríos y la pesca.

La deidad 13 Serpiente presenta características telúricas relacionada con la fertilidad vegetal y concebida  como  la creadora de los  alimentos que sustentan la vida de hombres y animales. En las entrañas de la tierra germinan las semillas, tal como sucede en el vientre materno, por ende la tierra es concebida como la gran matriz.

 

Curadora-investigadora
Dra. Martha Carmona Macías

  • DM1
    El nombre de la deidad 13 Serpiente se lee en el cartucho glífico labrado en su quechquémitl, prenda triangular a manera de blusa. La escritura se integra por las fauces de serpiente, dos barras, cada una corresponde al numeral 5, y tres puntos que significan la unidad, leyéndose así el número 13; la imagen del ofidio, complementa el nombre: 13 Serpiente. Lleva una  corona que representa serpientes entrelazadas, la cual está elaborada con varas y fibras vegetales, en donde el concepto mitológico establece que la tierra está formada por miles de serpientes en esta posición.
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • DM2
    El segundo componente nominal de la deidad 13 Serpiente es la serpiente, animal presente en todas las diosas Madres como atributo  de soberanía y regeneración continua, esto último  por el hecho de los cambios de piel que realiza periódicamente el reptil, esta  renovación lo vincula con la luna, lo femenino y la fecundidad. Mitológicamente los ofidios son símbolos importantes en los tres planos: celeste, telúrico y acuático.
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • DM3
    Diosa Nohuichana
    Las representaciones de esta deidad generalmente la muestran de pie con vestimenta fina bordada, con falda y quechquémitl, luce orejeras de carrete y ocasionalmente collar de cuentas esféricas. El elemento distintivo que la identifica se muestra al centro de su tocado, se trata del glifo “2 J” formado por un huso atravesado con hilo de algodón, lo cual la refiere al acto de tejer, labor femenina relacionada con la luna quien “… teje el velo cósmico con los destinos de los hombres…”   (Eliade,  1972, 22)

    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • DM4
    La diosa Nohuichana en sus diversas representaciones se muestra ricamente ataviada de collares con cuentas de gran tamaño o pectorales con glifos y algunas denominaciones calendáricas.
    Fotografía: Gabriela García Morales
  • DM5
    En su ámbito como diosa terrestre, la Diosa Nohuichana intervenía en los rituales mortuorios, su presencia como deidad protectora se manifestaba a través de urnas con su imagen las cuales eran depositadas como parte de la ofrenda colocada al difunto. En numerosas tumbas de la época Clásica de Monte Albán (200 a 800 d.C)  se han recobrado figuras de la deidad.
    Fotografía: Gabriela García Morales