La Cueva de la Candelaria


En la historia de la arqueología mexicana, la exploración de esa cueva mortuoria entre 1953 y 1954, en pleno corazón del desierto mexicano, en el estado de Coahuila, marcó un hito en el conocimiento de las sociedades que lo habitaron en el pasado prehispánico, entre el año 1000 y el 1350 d.C. aproximadamente.

La diversidad, cantidad y calidad de los materiales arqueológicos ahí obtenidos, su rápido estudio y la publicación de los resultados lograron que la arqueología mexicana entendiera que también las sociedades nómadas, cazadoras-recolectoras del Norte de México tenían una importante historia que contar. Así lo demostraba el contenido de la Cueva de la Candelaria, donde fueron depositados los cadáveres en posición flexionada, envueltos en grandes mantos tejidos y amarrados con bandas de red y a los que se les agregaban vestimenta, adornos y otros artefactos.

 

Arqlga. Leticia González Arratia
Museo Regional de La Laguna
Centro INAH Coahuila

  • CC1
    Cerro donde se localiza la Cueva de la Candelaria. 
    Fotografía de la autora
  • CC2
    La entrada en forma de tiro a la Cueva de la Candelaria. 
    Fotografía: Arturo Romano Pacheco. Archivo del Proyecto Cueva de la Candelaria. 
  • CC3
    Los collares o sartales fueron de los adornos más utilizados por los antiguos pobladores del desierto. Se elaboraron en diferentes materias primas como semillas, huesos, conchas y fibras.  El collar que aquí aparece es de concha blanca y nácar y consta de 20 láminas delgadas con una perforación que permite unirlas por medio de un cordel. Se trata de una joya seguramente, ya que requirió de mucha habilidad y tiempo para su elaboración. Posiblemente la concha proviene de otras regiones, aunque no se sabe con certeza. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC4
    El presente collar fue elaborado utilizando semillas de color crema y café oscuro y dos cuentas de hueso. Se trata de un adorno accesible ya que la materia prima es local y el principal trabajo requirió de la perforación de las cuentas y la inserción de un cordel. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC5
    Los adornos fueron muy importantes para los habitantes del desierto. Se presume que los objetos que aquí se muestran formaban parte del grupo de adornos característicos de esta población: las orejeras. Se trata de una combinación de palitos y concha cortada en forma de cuentas discoidales a las que se les aplicaba un pegamento para mantenerlas en su sitio. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC6
    Pocos objetos en piedra se encontraron en la Cueva de la Candelaria.  Uno de los más abundantes fue este tipo de cuchillo de pedernal blanco con su mango de madera.  Se requiere de mucha habilidad para elaborar la punta de piedra basada en la técnica de percusión pues se trata de adelgazar la pieza lo más posible. El mango de madera muestra un decorado a partir de la aplicación de un pegamento de color rojo.  Se utilizó el mismo material tanto para estampar el motivo como para sujetar el cuchillo al mango. Se trata de un objeto ritual y simbólico por lo que se desconoce si se le utilizó para labores prácticas. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC7
    El uso de madera y la fibra de las plantas del desierto caracteriza a los artefactos de esta cueva como puede apreciarse en esta pequeña bolsa compuesta de dos óvalos de madera y abajo un pequeño cuadrado de palitos para asegurar su equilibrio. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC8
    Con las fibras obtenidas de las plantas del desierto como la yuca y lechuguilla se elaboraron artefactos como el que aquí se muestra y la diversidad de figuras geométricas que se utilizaron es de llamar la atención. La banda aquí representada tiene triángulos, rombos, y líneas rectas de diferente grosor en crema y café oscuro. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC9
    Los únicos colores utilizados en los objetos de fibra de este tipo fueron el crema, café y excepcionalmente el rojo. Esta banda para la cabeza está decorada con una combinación de líneas rectas abiertas y cuadrángulos rellenos que cambian de tamaño y concepto de manera impredecible. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC10
    Braguero decorado con zig-zags crema sobre bandas cafés. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC11
    Se desconoce con certeza el uso de las prendas elaboradas en fibra como la que aquí se incluye pero de manera tentativa se considera que se colocaba en la cabeza. Requirió de conocimientos varios para lograr una prenda así que abarca desde el tejido en red, hasta obtener el tinte café para teñir la fibra y obtener esta combinación de formas que se pueden agrupar en tres grupos: triángulos, cuadrángulos y ángulos.  Resalta la precisión con la que se elaboraron los triángulos y cuadrángulos. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC12
    Los colores característicos de los artefactos de la Cueva de la Candelaria son el crema y el café oscuro como se muestra en esta banda amarrada con un nudo.  Posiblemente se utilizaba en la frente. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • CC13
    Tlacoyal. Tocado de cordeles de color rojo colocado en la cabeza del difunto. Es posible que sea símbolo de autoridad. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA