Incensarios tipo teatro


Los incensarios llamados “tipo teatro” pertenecen al grupo de objetos más emblemáticos de Teotihuacan, comenzaron a manufacturase en la fase Tzacualli (entre el año 1 y el 100 d.C). Se caracterizan por acusar formas sencillas, por lo general cónicas, sobre una base con recipiente. Los incensarios de las primeras fases presentan una burda superficie alisada o decoración “pellizcada”, que quizá simboliza las mazorcas de maíz.

Durante las siguientes fases y hasta el fin de Teotihuacan, se utilizaron moldes para realizar los distintos ornamentos que estaban pegados al cuerpo principal o a las placas dispuestas en planos superpuestos. Los motivos moldeados son variados pero destacan los fitomorfos (maíz, algodón, calabaza, etc.), los zoomorfos (mariposas, aves, caracoles y conchas), los antropomorfos (máscaras o personajes con atributos de dioses o posiblemente guerreros), y otros que pudieran tener una connotación glífica.

 

Arqlgo. Sergio Gómez Chávez
Zona arqueológica de Teotihuacan, INAH.

  • ITT1
    La producción de una parte importante de los incensarios "tipo teatro" se realizaba en La Ciudadela (rojo), y seguramente estaba controlada por el grupo que residía en este complejo arquitectónico. En la ciudad se han localizado en contextos diversos, por lo que no parece que el uso de los incensarios fuera exclusivo de un grupo o clase social. Como referencia, se marcan la Pirámide de la Luna (azul), y la Pirámide del Sol (anaranjado). 
    Reprografía tomada de: Millon, Rene. 1973 The Teotihuacán Map. University of Texas Press, Austin and London. 
  • ITT2
    Siempre fueron producidos con una pasta arenosa, poco compacta, sin engobe y con un acabado alisado burdo. Por lo general la base y el recipiente empleado para colocar las brazas o el incienso están decorados únicamente con líneas o bandas de pintura blanca hecha de cal. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • ITT3
    Los elementos ornamentales que generalmente se colocan en la tapa del incensario suelen estar decorados con otros pigmentos aplicados directamente sobre el barro. Éstos pueden incluir cinabrio y hematita para los rojos, óxidos de hierro y ocre para el amarillo, y malaquita para el verde. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA.
  • ITT4
    Incensario con diseños romboides, triangulares y cónicos. El cuerpo remata en un plato hondo cubierto por una tapa cónica con cuatro cruces circulares caladas. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA. 
  • ITT5
    Todas las aplicaciones fueron manufacturadas utilizando moldes, sin embargo, no existe un incensario igual a otro en cuanto a su composición. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA. 
  • ITT6
    En la parte superior de este brasero se encuentran: a) dos aves con atados de plumas y, b) unos motivos de mariposa. Al centro se ubica: c) una máscara antropomorfa con orejeras discoidales y una nariguera de mariposa (yacapapálotl). Las cuatro placas de la parte inferior tienen diseños geométricos (d). Además tiene un soporte cónico (e). Posteriormente a su proceso de cocción se le aplicó pintura en color blanco y amarillo. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA. 
  • ITT7
    En varios sitios de Guatemala y El Salvador en Centroamérica, se han descubierto incensarios muy similares a los teotihuacanos. El estilo que aquí se muestra procede de Tiquisate o La Gomera, Escuintla, (Costa del Pacífico del Guatemala), así como de otros enclaves al sur de la cuenca del lago de Atitlán. 
    Fotografía: Fundación La Ruta Maya, Guatemala.
  • ITT8
    Incensario procedente Tiquisate, Escuintla, en Guatemala. La tapadera tiene los siguientes elementos: a) tocado con plumas y rasgos de mariposa; b) cabello inciso con una placa en la frente del rostro, tal vez una máscara; c) orejeras redondas de gran tamaño y nariguera tubular con unas cuentas; d) adornos con plumas y flecos en las manos; e) y una serpiente bicéfala. El contenedor de la parte inferior es la cámara de combustión (f). Algunos poseen elementos simbólicos que parecen imitar a los del centro de México, e incluso pudieron haber usado moldes obtenidos de elementos teotihuacanos. 
    Fotografía: Fundación La Ruta Maya, Guatemala.