Xcambó, puerto comercial en el norte de Yucatán



En lengua maya-yucateco, Xcambó tiene dos acepciones: “cocodrilo celestial” o “lugar de trueque”. Quizá la segunda sea la más probable, ya que Xcambó fue uno de los puertos comerciales más importantes que ocuparon la costa norte de la península de Yucatán.

Las investigaciones de la arqueóloga Thelma Sierra indican que la producción de sal vertebró el eje de la economía de Xcambó, pues rápidamente se convirtió en el centro administrativo de las salinas de Xtampú y de las localizadas a lo largo de la costa norte, así como las del noroeste. A ese lugar también llegaban todos los bienes captados a través del comercio marítimo a gran escala, donde circulaban materias primas y objetos manufacturados transportados desde regiones distantes, como la jadeíta, la concha, la obsidiana y la cerámica.

Las evidencias indican que las salinas del norte de Yucatán fueron explotadas y comerciadas desde finales del Preclásico tardío bajo la hegemonía de Dzibilchaltún. Durante el Clásico temprano surgieron nuevos asentamientos, como Xcambó, Providencia y San Crisanto que aunque también explotaron la producción de las salinas, debieron estar vinculados con Izamal.

Daniel Juárez Cosío
Curador-investigador

Thelma Sierra Sosa
Centro INAH Yucatán

  • X1
    Los antiguos pobladores de Xcambó ocuparon el petén más grande, situado a orillas de la ciénaga, cuyas aguas saladas separan las dunas que forman la barra costera de la llanura cárstica.
    Fotografía: Edward Kurjack,proporcionada por Thelma Sierra Sosa
  • X2
    Los habitantes de Xcambó tuvieron que adaptar el cenagoso terreno de la isleta para erigir sus viviendas y las áreas ceremoniales y administrativas. Al poniente de la plaza principal se sitúan los complejos residenciales de las elites, el oriente alojaba otras construcciones habitacionales pero más modestas. Al norte, en la orilla de la ciénaga, se encontraba el atracadero.
    Plano: Thelma Sierra Sosa.
  • X3
    Las orillas de la ciénega reúnen condiciones favorables para obtener sal mediante evaporación solar. Este mineral ha tenido diversas aplicaciones, entre las que destacan su empleo para preservar carnes y como fijador de tintes en fibras vegetales.
    Fotografía: Thelma Sierra Sosa.
  • X4
    Poco a poco Xcambó se convirtió en el centro rector de varios poblados de los alrededores que también se dedicaban a la producción de sal. Así, durante todo periodo Clásico Xcambó controló, administró y distribuyó de manera casi autónoma la producción de las salinas y la explotación de los recursos marítimos.
    Reconstrucción hipotética de una localidad dedicada a la producción de sal. D.R. © Raúl Velázquez Olivera/Arqueología Mexicana/Raíces
  • X5
    La explotación los recursos costeros y su posición privilegiada sobre la costa permitió que Xcambó se integrara a una red comercial por cabotaje que circundaba la Península de Yucatán y formaba una cadena de puertos desde la Laguna de Términos, en Campeche, hasta la bahía de Honduras.
    Ilustración: Archivo Digital MNA
  • X6
    Mediante el comercio marítimo de larga distancia llegaban artículos de lujo como jade, plumas exóticas, espejos de pirita y obsidiana, entre otros.
    Fotografía: Cortesía de Thelma Sierra y de Archivo Digital MNA.
  • X7
    En ningún asentamiento conocido para el Clásico en el norte de Yucatán ha sido tan obvia la abundante introducción de artículos foráneos de exquisita manufactura, como las vasijas cerámicas polícromas y de pasta fina.
    Fotografía: Cortesía de Thelma Sierra y de Archivo Digital MNA.
  • X8
    Este pendiente encontrado en Xcabó fue trabajado finamente sobre un caracol. La imagen es una alegoría del nacimiento del joven dios del maíz, que emerge de un lagarto bicéfalo como representación de la tierra, una metáfora del ciclo agrícola. La pieza fue excavada en contextos del periodo Clásico tardío (650-750 d.C.) y se han reportado piezas similares en la isla de Jaina, Campeche, y Copán, Honduras.
    Fotografía: Daniel Juárez Cossío
  • X9
    Xcambó fue paulatinamente abandonado hacia finales del Clásico tardío (650 al 750 d.C.) y sus pobladores perdieron el dominio de las salinas. Es probable que su explotación pasara a manos de otro puerto, como Isla Cerritos, el cual fue controlado por Chichén Itzá. Pese a ello, las evidencias de incensarios del Posclásico tardío (1100-1543 d.C.) indican que Xcambó mantuvo cierta importancia como lugar de culto. Actualmente se realizan peregrinaciones a la capilla de la Virgen de Xcambó.
    Fotografía: Antonio Peniche.
  • X10
    La peregrinación al santuario se realiza a finales de mayo, cuando concluye la recolección de sal e inicia el ciclo agrícola. Por tradición oral sabemos que la virgen era venerada en una de las construcciones prehispánicas marcada por una cruz, donde se depositaban las ofrendas de maíz, flores y veladoras. Al parecer, durante la década de los años treinta, se levantó una capilla hecha con materiales perecederos, que en los años noventa fue sustituida.
    Fotografía: Antonio Benavides Rosales.