Aztatlán, una tradición en el Occidente



La fértil costa de Sinaloa es una región propicia para la vida humana. Las numerosas corrientes de agua que bajan de la Sierra Madre Occidental y que irrigan las planicies y tierras bajas procuraron el asentamiento de pueblos de agricultores cuyo desarrollo no ha sido cabalmente estudiado. El extremo norte de Sinaloa es considerado el límite noroccidental de Mesoamérica.

Estos objetos fueron recuperados por el arqueólogo Gordon F. Ekholm entre 1937 y 1939 en Guasave -norte de Sinaloa-, durante exploraciones realizadas en el sitio El Ombligo. Ekholm reportó en ese lugar 187 entierros de los cuales 21 fueron colocados al interior de ollas que funcionaron como urnas. Algunas de las ofrendas asociadas mostraban vasijas decoradas en su acabado de superficie con brillantes colores rojo sobre bayo y al que algunos investigadores identificaron como una variante del complejo Aztatlán (850/900-1350 d.C.).

Lo relevante de esta cerámica es su elaborada decoración, en que se delinean dioses del panteón mesoamericano; por esto el material fue relacionado con tradiciones del altiplano central.


Dra. María de los Ángeles Olay Barrientos*
Centro INAH Colima

  • ATO1
    Sitios arqueológicos y áreas culturales definidas dentro de la región costera de Sinaloa y Nayarit. Las  culturas Guasave, y Chametla fueron parte de la Cultura Aztatlán, sus límites territoriales han sido  modificados a raíz de los hallazgos de la última década.
    Reprografía tomada de: Sauer, Carl. 1932 Aztatlán Prehistoric Mexican frontier on the Pacific coast. University of California Press, Berkeley, California.  
  • ATO2
    El complejo Aztatlán (850/900-1350 d.C.) fue una tradición costera, cuyo nombre fue adoptado de los términos geográficos del mapa que elaboró Abraham Orthelius en 1570. Sus elementos culturales fueron diversos: cerámica polícroma, pipas, máscaras, cerámica de uso doméstico; figurillas, sellos, y  artefactos de piedra. En cada subregión (Culiacán y Chametla) estas expresiones culturales desarrollaron manufacturas y tecnologías propias.   
    Izq.  a-c Máscaras de cerámica; d-e vasijas de alabastro. Der. Pipas cerámicas, la mayoría no había tenido uso y eran ofrendadas a sus muertos.

    Reprografía tomada de: Ekholm, Gordon F. 2008 Excavaciones en Guasave, Sinaloa. Siglo XXI-Colegio de Sinaloa-INAH, México.
  • ATO3
    Mapa de localización de la región de Guasave en México (sección C), subregión de Aztatlán (sección B) y de  los sitios Guasave y 117 (sección A), este último sitio es de donde proviene la cerámica denominada Guasave rojo sobre blanco y que los arqueólogos  Charles Kelley y H. Winters reconocieron como una variante estilística de tiempos más tardíos del complejo Aztatlán.
    Reprografía tomada de: Ekholm, Gordon F. 2008 Excavaciones en Guasave, Sinaloa. Siglo XXI-Colegio de Sinaloa-INAH, México.
  • ATO4
    La gran variedad de estilos cerámicos dentro de la tradición polícroma de esta área costera fue reconocida dentro del Complejo Aztatlán, pero las particularidades en sus diseños distinguieron a estas expresiones como propias de los grupos que allí habitaron.
    a.       Tipo Aztatlán; b. y c. Chametlla policromo; d. Mazatlán policromo

    Reprografía tomada de: Sauer, Carl. 1932 Aztatlán Prehistoric Mexican frontier on the Pacific coast. University of California Press, Berkeley, California.  
  • ATO5
    Cajete del sitio de Guasave, Sinaloa. Montículo 117. Este cajete es llamado del “dios” con vestimenta de plumas, es una pieza única en cuanto a su estilo y técnica de pintura con degradaciones de color dependiendo del grueso del trazo. Se dibujó y pintó una figura humana erguido y vestido con aditamentos de pluma,  sus rasgos son de una deidad mesoamericana: el rostro en forma de cráneo, tocado de plumas, y otros como los penachos. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA 
  • ATO6
    Cajete del sitio Guasave, Sinaloa. Montículo 117. Otra de las piezas únicas en términos de su estilo es este cajete, su acabado de superficie muy lustroso por su  pulimento creó un rasgo realista en su fondo. En este se dibujó y pintó un ojo y un tocado emplumado, además de representarse un elemento curvo reconocido como cabello, las espirales como fauces y el motivo del símbolo solar. 
    Fotografía: Archivo Digital MNA
  • ATO7
    Vista de la excavación del montículo del sitio 117, llamado El Ombligo por las personas del lugar por ser las únicas prominencias dentro de esta planicie costera. En este montículo es donde se depositaron la mayor parte de los entierros y materiales culturales de esta tradición costera. Excavación parcial (vista noroeste en la mitad sur).
    Reprografía tomada de: Ekholm, Gordon F. 2008 Excavaciones en Guasave, Sinaloa. Siglo XXI-Colegio de Sinaloa-INAH, México.
  • ATO8
    La gran cantidad de entierros recuperados dan cuenta de una gran tradición mortuoria que perduró en el tiempo por parte de los grupos Guasave. Entierros extendidos. Sitio El Ombligo.
    Reprografía tomada de: Ekholm, Gordon F. 2008 Excavaciones en Guasave, Sinaloa. Siglo XXI-Colegio de Sinaloa-INAH, México.
  • ATO9
    Los objetos que presentan un engobe bayo con un borde rojo son característicos de las fases de Chametla (sur de Sinaloa), definidas por la arqueóloga Isabel Kelly, pero los objetos con diseños son sólo característicos de Aztatlán. Los detalles simbólicos muestran elementos ligados al poder, como tocados de plumas, orejeras, espejos, grecas escalonadas, soles y pedernales, entre otros. Se ha  vinculado a este estilo cerámico a las tradiciones nahuas, mixtecas y zapotecas. 
    Reprografía tomada de: Ekholm, Gordon F. 2008 Excavaciones en Guasave, Sinaloa. Siglo XXI-Colegio de Sinaloa-INAH, México.

* María de los Ángeles Olay Barrientos es Licenciada en Arqueología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y Doctora en Antropología por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), actualmente es la titular del Proyecto Comala, INAH.