PIEZA DEL MES ARQUEOLOGÍA

JULIO 2018

El dintel de Cerro de las Minas


La cultura ñiuñe, cuyo nombre proviene de ñuniñe o “tierra caliente”, se desarrolló entre los límites de los actuales estados de Puebla, Oaxaca y Guerrero. En este territorio, conocido como Mixteca baja, los grupos ñiuñe erigieron importantes asentamientos como Cerro de las Minas, Chilixtlahuaca, Acatlán, Ixitlán, Quiotepec, Miltepec y Tequixtepec. Entre los rasgos más característicos de esta cultura se encuentran la cerámica tipo anaranjado con pasta micácea, la arquitectura con columnas de basalto, el sistema glífico con elementos zapotecas y teotihuacanos, las cabecitas colosales de arcilla y las urnas policromas que representan al dios viejo del fuego.

El dintel ñuiñe que nos ocupa fue recuperado en Cerro de las Minas en Huajuapan, Oaxaca. Se trata de un elemento arquitectónico que se colocaba en la parte superior del marco de un acceso y que muestra una clara influencia teotihuacana y zapoteca de los valles centrales. Su grabado representa a una serpiente de cascabel extendida que remata en la cola con un caracol cortado, emblema del dios del viento. La unión del ofidio y el caracol evoca al dios creador Coo sau, 9 Viento, conocido también como Quetzalcóatl. En el cuerpo de la serpiente se tallaron además dos barras numerales que se leen como el número 10 y un glifo semejante a un rehilete que corresponde a “movimiento”, y que juntos integran la fecha calendárica 10 Movimiento.

 

Dra. Martha Carmona
Curadora-investigadora, MNA